Se cierra un capítulo importante en la historia del Mac. Apple ha anunciado oficialmente el fin del Mac Pro, su estación de trabajo más emblemática, y no tiene planes de un sucesor. El modelo ha sido retirado de la página web de Apple, y según las confirmaciones reportadas por 9to5Mac, no se está preparando ningún nuevo Mac Pro.
Mac Pro: Un final menos drástico de lo que parece
La desaparición del Mac Pro puede parecer repentina, pero era casi predecible. Desde la llegada de los chips Apple Silicon, la lógica del producto se había debilitado. El Mac Pro 2023 con M2 Ultra prometía extender la línea manteniendo el ADN de “torre” y las ranuras PCIe, pero llegaba con un problema difícil de ignorar: ofrecía un rendimiento muy parecido al del Mac Studio, pero a un precio mucho más alto. El Mac Studio proporcionaba una potencia comparable por miles de euros menos.
También es importante recordar que la transición del Mac Pro a Apple Silicon no fue un proceso prolongado. Se resumió a una única generación, la del M2 Ultra lanzada en 2023. El Mac Pro Intel de 2019, con su infame diseño de «cheese grater», aún tenía una justificación clara en la antigua Apple: modularidad, memoria abundante, GPU dedicados y tarjetas de expansión.
Sin embargo, en el universo Apple Silicon, el producto perdió parte de su razón de ser, especialmente porque no soportaba GPU externas y era mucho menos expansible que una verdadera estación de trabajo tradicional.
El verdadero sucesor no es uno: es el Mac Studio
Apple no ha nombrado oficialmente un reemplazo directo, pero todo indica que el Mac Studio se erige como el nuevo estándar de potencia de escritorio en su gama. Los modelos recientes de Mac Studio, equipados con M3 Ultra, ya ocupan el espacio que debería haber defendido el Mac Pro: rendimiento extremo, formato más compacto y un precio mucho más razonable. La combinación del Mac Studio con Thunderbolt 5 hace que el antiguo argumento del Mac Pro resulte menos convincente.
Esto no significa que el Mac Studio “reemplaza” perfectamente al Mac Pro en un sentido histórico. En realidad, sustituye principalmente su función comercial en la alineación actual de Apple: el Mac más potente que la mayoría de los profesionales pueden adquirir sin enfrentarse a una lógica de precios que se ha vuelto difícil de justificar.
Un final simbólico para el Mac más mítico
El Mac Pro sigue siendo un nombre cargado de historia. Incluso antes de la torre de 2019, Apple ya había intentado un giro radical con el Mac Pro de 2013, el famoso modelo «trash can», que había tanto fascinado como dividido. Luego, el regreso al chasis de aluminio perforado en 2019 simbolizó una especie de reconciliación con los profesionales.
Al finalizar esta línea, Apple no solo retira un producto de su catálogo: también abandonan la idea de que un Mac de escritorio ultra-módulo todavía debe existir como la cúspide visible de su gama.
Apple opta por la eficiencia de gama en lugar del prestigio de un tótem
El caso del Mac Pro cuenta una historia más amplia sobre Apple en 2026. La empresa parece cada vez menos interesada en los productos tótem mantenidos por su valor simbólico. Si un dispositivo ya no justifica claramente su lugar entre rendimiento, precio y arquitectura técnica, Apple prefiere eliminarlo. Así, el Mac Pro ha sobrevivido a varias transiciones importantes, pero no a la que ha hecho el resto de la gama lo suficientemente potente como para que se vuelva redundante.
En resumen, el Mac Pro no desaparece porque Apple haya renunciado a lo “pro”. Desaparece porque, en la lógica actual de Apple Silicon, lo “pro” ya no se asemeja a una gran torre vacía que llenar, sino a un Mac Studio denso, silencioso y mucho más rentable de vender.




