Apple demanda a antiguos empleados vinculados a OpenAI… pero evita cuidadosamente mencionar a Jony Ive
La batalla entre Apple y OpenAI entra en una nueva dimensión judicial. El fabricante californiano acusó a dos antiguos empleados de haber robado información confidencial relacionada con sus futuros proyectos de hardware. Sin embargo, un nombre notable falta: Jony Ive, el ex director de diseño de Apple, que ahora lidera las ambiciones de hardware de OpenAI.
Según Mark Gurman de Bloomberg, esta omisión no es casual, sino parte de una estrategia cuidadosamente considerada.
Apple apunta a dos antiguos ejecutivos, no a Jony Ive
La demanda, presentada en un tribunal federal del norte de California, se centra en Tang Tan, un antiguo responsable de hardware de Apple durante casi veinticuatro años y ahora director de hardware en OpenAI, así como Chang Liu, un ex ingeniero de la compañía.
Apple les acusa de haber utilizado nombres en clave internos durante las contrataciones, de haber recuperado documentos confidenciales tras su salida de la empresa y de haber llevado consigo información que se considera secretos industriales.
El objetivo de esta acción legal es proteger las tecnologías desarrolladas internamente, mientras Apple también se prepara para una nueva generación de dispositivos que incorporan inteligencia artificial de manera masiva.
Un silencio sorprendente sobre Jony Ive
La ausencia de Jony Ive en este caso es intrigante, especialmente considerando que el antiguo diseñador jefe de Apple ocupa una posición central en la estrategia de hardware de OpenAI. Desde la adquisición de su start-up por OpenAI por aproximadamente 6.5 mil millones de dólares, ha estado al mando de los futuros productos de hardware desarrollados en torno a la inteligencia artificial.
Según varias fuentes, más de 400 antiguos empleados de Apple también se habrían unido a esta nueva aventura. A pesar de su papel crucial, su nombre no aparece en ningún momento en la queja de 40 páginas presentada por Apple.
Una decisión que podría ser tanto jurídica como relacional
En su newsletter Power On, Mark Gurman presenta varias explicaciones. La primera es de carácter jurídico. En este momento, no hay indicios de que Jony Ive haya participado directamente en las acciones imputadas por Apple. Las acusaciones se centran principalmente en el reclutamiento de empleados y en la gestión de documentos confidenciales, tareas que recaen más en ejecutivos operativos como Tang Tan.
Sin embargo, Gurman también señala una dimensión más política. Según el periodista, Apple podría haber dudado en enfrentarse abiertamente a una figura tan emblemática de su historia.
La influencia persistente de Laurene Powell Jobs
Mark Gurman enfatiza también los vínculos cercanos entre Jony Ive y Laurene Powell Jobs, viuda del cofundador de Apple. Ambos han mantenido una relación cercana durante varios años, y Laurene Powell Jobs ha invertido en varios proyectos empresariales de Jony Ive.
Según Gurman, una confrontación pública con el antiguo diseñador podría haber creado tensiones innecesarias en torno a una figura que sigue asociándose estrechamente con el legado de Steve Jobs.
Sin embargo, esta hipótesis no ha sido confirmada ni por Apple ni por las partes implicadas.
Una rivalidad que ahora supera el software
Más allá de este proceso legal, esta situación ilustra la evolución de la competencia entre Apple y OpenAI. Durante mucho tiempo centrada en el software y los modelos de inteligencia artificial, ahora la batalla se extiende al hardware. OpenAI está preparando sus primeros dispositivos diseñados bajo la dirección de Jony Ive, mientras que Apple acelera el desarrollo de sus propios productos que integran Apple Intelligence.
En este contexto, los talentos, las tecnologías y los secretos industriales se vuelven activos estratégicos particularmente sensibles.
La decisión de Apple de no mencionar a Jony Ive en su queja podría, por lo tanto, reflejar un deseo de centrarse únicamente en las personas directamente involucradas en los hechos imputados, o ser parte de una estrategia más amplia para evitar un enfrentamiento con una de las figuras más emblemáticas de su historia. Cualquiera que sea el motivo, este asunto confirma que la competencia entre las dos empresas se jugará no solo en el software de IA, sino también en los dispositivos que los llevarán a la vida cotidiana de los usuarios.




