Apple demanda a OpenAI por robo presunto de secretos industriales relacionados con sus futuros dispositivos de IA
El acuerdo que simbolizaba el auge de la inteligencia artificial en el iPhone ha cambiado a un enfrentamiento legal. Mientras OpenAI alimenta varias funcionalidades de Apple Intelligence, Apple ahora acusa a su socio de haber orquestado el desvío de secretos industriales para acelerar el desarrollo de sus futuros dispositivos de IA.
Si se confirma las acusaciones, este caso podría convertirse en uno de los más destacados de la industria tecnológica en los últimos años.
Apple acusa a OpenAI de haber utilizado a antiguos empleados para obtener información confidencial
En una demanda presentada en los tribunales, Apple sostiene que OpenAI implementó una estrategia para recuperar información confidencial a través de antiguos ingenieros y directivos que trabajaron en productos aún no anunciados.
Según Apple, estos antiguos empleados habrían llevado consigo una cantidad significativa de documentos internos que incluyen:
- Planes de ingeniería;
- Especificaciones técnicas;
- Componentes de prototipos;
- Presentaciones confidenciales;
- Información relacionada con dispositivos en desarrollo.
La empresa afirma que esta estrategia habría sido alentada a varios niveles dentro de la compañía, desde algunos equipos técnicos hasta su dirección de hardware.
Por el momento, OpenAI no ha respondido públicamente a estas acusaciones.
Tang Tan y Chang Liu en el centro de la demanda
La demanda menciona a varios antiguos empleados de Apple, incluidos Tang Tan, quien ahora es Chief Hardware Officer en OpenAI. Antes de unirse a la empresa de Sam Altman, Tang Tan fue vicepresidente del diseño de producto en Apple, donde supervisó el desarrollo del iPhone, el Apple Watch y los AirPods.
Apple también apunta a Chang Liu, un antiguo ingeniero de hardware del iPhone. Según la demanda, él habría descargado numerosos archivos confidenciales antes de su partida, que contenían información sobre productos no anunciados, especificaciones técnicas y datos relacionados con proyectos internos.
Apple considera que esta información podría haber beneficiado las ambiciones de hardware de OpenAI.
Apple busca más que una compensación financiera
La firma de Cupertino no solo busca una compensación económica. También solicita al tribunal que ordene a OpenAI:
- Detener cualquier uso de la información en cuestión
- Destruir los documentos considerados confidenciales
- Modificar, e incluso repensar, los futuros productos de hardware que se basarían en estas tecnologías
Según Bloomberg, Apple también afirma que intentó resolver el conflicto de manera amistosa antes de presentar la demanda, sin recibir una respuesta satisfactoria.
Una batalla legal que altera una asociación estratégica
Más allá de sus implicaciones legales, este caso representa un punto de inflexión en la relación entre Apple y OpenAI. Desde el lanzamiento de Apple Intelligence, ambas empresas han trabajado estrechamente juntas. Antes de la llegada de Gemini, ChatGPT era el único modelo de IA avanzado oficialmente integrado en las principales funciones de Apple Intelligence, incluyendo Siri, en iPhone, iPad, Mac y Apple Watch.
Esta asociación se había convertido en un pilar de la estrategia de Apple para recuperar terreno frente a Google Gemini, Microsoft Copilot y otros jugadores de la IA generativa. Ver a ambas compañías enfrentarse en los tribunales es, por tanto, un cambio de rumbo bastante espectacular.
Las ambiciones de hardware de OpenAI aumentan la rivalidad
El caso surge en un momento en que OpenAI acelera su ofensiva en el mercado de hardware. La empresa ha adquirido io Products, la compañía fundada por el célebre diseñador Jony Ive, figura emblemática detrás del iPhone, el iPod y varias generaciones de Mac. Se rumorea que están desarrollando una nueva categoría de dispositivos centrados en la inteligencia artificial, diseñados desde cero en torno a ChatGPT en lugar de un smartphone tradicional.
La llegada de Tang Tan a la cabeza de esta división refuerza naturalmente las preocupaciones de Apple sobre la protección de su know-how industrial.
Un caso con consecuencias potencialmente significativas
Por ahora, las acusaciones presentadas por Apple aún deben ser probadas en los tribunales, y OpenAI aún no ha presentado su defensa. Cualquiera que sea el resultado del proceso, esta demanda ilustra una nueva realidad en la industria tecnológica: la batalla por la inteligencia artificial ya no se limita a los modelos o al software. Ahora se extiende al hardware, los talentos y la propiedad intelectual.
Solo unos meses después de presentar Apple Intelligence como una de las colaboraciones más importantes de su historia reciente, Apple se encuentra ahora enfrentada a OpenAI en un conflicto que podría redefinir las dinámicas de poder entre dos de los actores más influyentes en la IA.




