Apple: John Ternus podría redonar al diseño un papel central en la empresa
Durante décadas, el diseño ha sido uno de los pilares de la identidad de Apple. Más que un simple departamento encargado de la estética de los productos, la organización que alguna vez fue dirigida por Jony Ive participaba directamente en las decisiones estratégicas más importantes de la empresa.
Según un reciente informe de Bloomberg firmado por Mark Gurman, esta dinámica podría estar a punto de experimentar un nuevo impulso. Con la llegada esperada de John Ternus a la cabeza de Apple, la compañía contemplaría volver a otorgar más influencia a sus equipos de diseño, después de varios años marcados por salidas importantes y una pérdida progresiva de peso dentro de la organización.
Una evolución que podría tener consecuencias mucho más allá de la mera apariencia de los futuros productos.
El edad dorada del diseño, según Apple
Bajo la era de Steve Jobs y Jony Ive, el diseño ocupaba un lugar central en el funcionamiento de Apple. Los equipos creativos trabajaban estrechamente con ingenieros, responsables de marketing y la alta dirección para definir la visión de los futuros productos. Este enfoque dio lugar a algunos de los dispositivos más emblemáticos de la industria tecnológica: el iMac, el iPod, el iPhone y el iPad.
En esa época, la filosofía era clara: el diseño no sólo adornaba la tecnología, sino que contribuía a definirla.
Esta cercanía a la alta dirección permitió durante mucho tiempo a los diseñadores influir directamente en las orientaciones de la empresa.
El giro tras la salida de Jony Ive
La situación comenzó a cambiar cuando Jony Ive se fue alejando gradualmente de las operaciones cotidianas en 2015, antes de abandonar definitivamente Apple en 2019 para fundar su estudio de diseño, LoveFrom.
Inicialmente, la transición parecía controlada bajo la dirección de Evans Hankey, nombrada para asegurar la continuidad. Sin embargo, varios cambios organizativos alteraron gradualmente el equilibrio histórico entre diseño y gestión.
A diferencia de su predecesor, Hankey nunca formó parte del equipo directivo ejecutivo de Apple. Informaba directamente a Jeff Williams, entonces director de operaciones, una decisión que ya simbolizaba una evolución en la gobernanza interna.
Según Gurman, esta reorganización marcó el inicio de un periodo en el que el diseño perdió parte de su influencia estratégica.
Una sucesión de salidas que debilitan la organización
La salida de Jony Ive no fue un caso aislado. A lo largo de los años, varias figuras históricas del estudio de diseño han abandonado Apple para unirse a LoveFrom, crear sus propias empresas, integrarse en otros grupos tecnológicos o simplemente retirarse. Esta ola de salidas ha reducido gradualmente el número de perfiles experimentados capaces de garantizar la transmisión de la cultura del diseño que ha distinguido a Apple de sus competidores.
Hoy en día, el equipo de diseño industrial está dirigido por Molly Anderson, mientras que Steve Lemay supervisa el diseño de software tras la salida de Alan Dye hacia Meta.
Aunque la situación interna se había estabilizado en los últimos meses, Bloomberg estima que la empresa ahora cuenta con un banco de talentos y un relevo menos sólido que en sus años más influyentes.
Una evolución visible en los productos de Apple
Para Mark Gurman, los cambios organizativos también se reflejan en los productos mismos. Apple continúa renovando regularmente sus gamas, pero las grandes rupturas de diseño se han vuelto más escasas.
Categorías como el Apple Watch, los AirPods y los Mac han mantenido una identidad visual relativamente estable a lo largo de varias generaciones. Una situación que contrasta con una época en la que Apple no dudaba en repensar profundamente la apariencia y la ergonomía de sus productos a intervalos regulares.
Este enfoque más conservador ha permitido afinar diseños ya maduros, pero también ha alimentado las críticas de aquellos que lamentan la audacia de los años de Steve Jobs.
John Ternus, el hombre del renacimiento?

En este contexto, John Ternus se perfila como una figura clave para la próxima década de Apple. Actual responsable de la ingeniería de hardware, cuenta con una sólida reputación interna y posee un conocimiento profundo del desarrollo de productos. Según Gurman, podría utilizar esta posición para reforzar los lazos entre los equipos de diseño, ingeniería y desarrollo de software.
Entre las posibles iniciativas se encuentran:
- El fortalecimiento del liderazgo en diseño.
- La designación de un alto ejecutivo dedicado a esta área.
- Una mejor representación del diseño en las decisiones estratégicas.
- Una colaboración más estrecha entre diseñadores e ingenieros.
El objetivo sería restaurar una cultura en la que la innovación del producto no repose únicamente en los avances técnicos, sino también en una visión creativa sólida.
El diseño sigue siendo el corazón del ADN de Apple
Durante una reciente reunión interna, John Ternus enfatizó la importancia del diseño en la historia y el futuro de la empresa. Según él, Apple seguirá colocando el diseño en el centro de su estrategia, considerando esta disciplina como un elemento fundamental de su identidad.
Esta declaración no es baladí. En un momento en que la industria tecnológica se centra masivamente en la inteligencia artificial, los servicios y el rendimiento de hardware, Apple parece querer recordar que una experiencia de usuario exitosa no se limita a la potencia o a las funcionalidades.
¿Una nueva era para Apple?
Si se confirman los análisis de Bloomberg, la reconstrucción de la organización de diseño podría convertirse en uno de los primeros grandes proyectos de John Ternus como futuro CEO. Más allá de una simple reorganización interna, esta decisión enviaría un fuerte mensaje: Apple busca reconectar con una de las filosofías que han configurado sus mayores éxitos. En una industria en la que los productos tienden a parecerse, otorgar más poder al diseño podría permitir a la marca recuperar una ventaja diferencial esencial.
La historia de Apple ha demostrado a menudo que una innovación significativa nace del encuentro entre la tecnología y la creatividad. La próxima etapa de la empresa podría precisamente consistir en equilibrar esas dos fuerzas.




