Cuatro meses después de su lanzamiento, iOS 26 muestra una tasa de adopción desastrosa. Según los datos de StatCounter de enero de 2026, solo el 16% de los usuarios de iPhone han instalado esta nueva versión del sistema operativo. Esta cifra contrasta drásticamente con los años anteriores.
Y no es de extrañar: en el mismo período, iOS 18 ya estaba instalado en el 63% de los smartphones. Para iOS 17, la adopción fue del 54%, mientras que iOS 16 alcanzó incluso el 62%. En otras palabras, la adopción de iOS 26 es cuatro veces menor en comparación con su predecesor. En resumen, una situación complicada considerando que Apple ha apostado todo por Liquid Glass.
iOS 26 tiene dificultades para convencer debido a Liquid Glass
¿Los usuarios no han sido convencidos por este diseño y persistirá con iOS 27 o incluso iOS 28, de las cuales ya tenemos las primeras informaciones? Actualmente, esto significa que más del 64% de los propietarios de iPhone permanecen en iOS 18 por elección. Sin embargo, la descarga es rápida y la instalación solo requiere un reinicio. A pesar de estos elementos, la comunidad se niega a dar el salto.
Liquid Glass parece ser el culpable. Una renovación visual que ha dividido a la comunidad desde su anuncio en la WWDC de junio de 2025. La interfaz translúcida no es del agrado de todos los usuarios, quienes se quejan de textos ilegibles, de botones difíciles de localizar y de fatiga visual. Para muchos, Liquid Glass es una pesadilla en términos de accesibilidad y uno de los errores más grandes de la firma de Cupertino que, paralelamente, está preparando el iPhone Fold.
Cabe recordar que, ante las críticas, la firma de Cupertino ha retrocedido con iOS 26.1. Esta actualización añade un control deslizante para reducir la transparencia de Liquid Glass. Estos ajustes suenan a confesión de fracaso, ya que ahora este diseño presentado como revolucionario necesita modificaciones para ser llevadero.
Por si fuera poco, es Alan Dye, vicepresidente de diseño de interfaz de Apple, quien creó Liquid Glass. El problema es que este hombre proviene del mundo de la publicidad y del marketing, sin ninguna experiencia en diseño de interfaz. Para él, la estética es primordial sobre la ergonomía, pero en la práctica, Liquid Glass no mejora la experiencia del usuario. Esta estética resulta más llamativa que práctica, y los usuarios han decidido rechazar masivamente iOS 26.




