Microsoft aumenta el precio de Windows: los PC podrían costar hasta un 5 % más caro

Microsoft aumenta el precio de Windows: los PCs podrían costar hasta un 5% más

Adquirir un nuevo PC en 2026 se está volviendo cada vez más costoso. Tras el aumento en los precios de la memoria, los SSD y los procesadores, un nuevo factor está encareciendo la factura: Microsoft habría incrementado las tarifas de licencia de Windows cobradas a los fabricantes.

Un aumento discreto que podría afectar directamente al precio de los computadores que se venderán en los próximos meses.

Microsoft aumenta el costo de Windows para los fabricantes

Según el diario taiwanés United Daily News, Microsoft ha elevado los precios de sus licencias OEM de Windows, que son las que vienen preinstaladas en los PCs vendidos por fabricantes como ASUS, Acer, Dell o Lenovo.

Si bien la compañía tradicionalmente ajusta estas tarifas cada año, los aumentos suelen limitarse a algunos puntos porcentuales. Esta vez, varios actores de la industria mencionan un incremento entre el 7% y el 10%, aplicado desde julio.

Además, los precios varían según la configuración de la máquina. Los fabricantes pagan más por un ordenador equipado con un procesador de alta gama, como un Intel Core i7 o equivalente, que por un modelo más asequible basado en un Core i3 o i5.

Para el consumidor, este aumento pasa prácticamente desapercibido. No porque sea insignificante, sino porque se suma a un aumento general de costos que ya afecta a toda la cadena de suministro.

La crisis de componentes continúa pesando en los precios

Desde hace varios meses, el mercado informático enfrenta una fuerte presión sobre los componentes estratégicos. La demanda de memoria DRAM, SSD y procesadores sigue siendo alta, impulsada por el crecimiento de infraestructuras dedicadas a la inteligencia artificial y de nuevos PCs compatibles con las funcionalidades de inteligencia artificial de Windows. Como resultado, los precios de los componentes han aumentado considerablemente, encareciendo el costo de fabricación de los ordenadores.

La memoria es actualmente uno de los rubros de gasto más sensibles. Esta presión sobre la oferta explica en gran medida por qué los fabricantes están trasladando progresivamente los aumentos a sus catálogos.

ASUS y Acer ya confirman nuevos aumentos

Los primeros efectos comienzan a ser evidentes. En Taiwán, ASUS y Acer han confirmado un nuevo aumento de aproximadamente el 5% para varias gamas de PCs en este trimestre. ASUS indica incluso que algunos productos ahora tienen un precio casi un 30% superior al de su tarifa en el cuarto trimestre de 2025. Esta progresión ilustra la magnitud de las tensiones actuales en el mercado de componentes.

En este contexto, el aumento de las licencias de Windows parece más una capa adicional que la causa principal del aumento de precios.

Ventas bajo presión a pesar del auge de los PCs de IA

Esta inflación generalizada también comienza a afectar los volúmenes de ventas. Según estimaciones de Counterpoint Research, las expediciones mundiales de PCs deberían alcanzar alrededor de 65 millones de unidades en el segundo trimestre de 2026, lo que representa una disminución del 4% en comparación con el año anterior. Sería la primera contracción del mercado desde principios de 2025.

Los PCs optimizados para inteligencia artificial y la transición a nuevas versiones de Windows siguen, sin embargo, alentando ciertos reemplazos de equipos. Pero estos motores de crecimiento ahora tienen dificultades para compensar el rápido aumento de precios.

Microsoft añade una nueva presión a un mercado ya debilitado

Considerado por sí solo, el aumento de las licencias de Windows probablemente no sería suficiente para modificar profundamente el mercado. Pero al sumarse al aumento de costos de la memoria, procesadores, almacenamiento y otros componentes, contribuye a una tendencia mucho más amplia: el retorno de una inflación estructural en la industria del PC.

Para los fabricantes, preservar sus márgenes se convierte en un ejercicio delicado. Para los consumidores, la consecuencia es más directa: esperar por un nuevo PC podría volverse cada vez más costoso, incluso cuando las mejoras materiales de una generación a otra siguen siendo relativamente modestas.

Si las tensiones en el suministro de memoria persisten hasta 2027, como prevén varios analistas, esta presión sobre los precios podría convertirse en la nueva norma en lugar de ser un simple aumento pasajero.


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