La IA debe convertirse en una infraestructura invisible de nuestro cotidiano

TM Roh (Samsung): « La IA debe convertirse en una infraestructura invisible de nuestra vida cotidiana »

El presidente y CEO de Samsung, TM Roh, compartió su visión de una inteligencia artificial capaz de transformar nuestros hábitos sin llegar a ser invasiva. Para él, las tecnologías que realmente marcan una época no son las más ruidosas, sino aquellas que se integran de manera natural en nuestra vida cotidiana, hasta convertirse en evidentes.

« Una buena tecnología es intuitiva y no requiere de intervención constante », explicó. En este enfoque, la IA no debe intentar ser espectacular: debe ofrecer resultados coherentes, fiables y establecerse como una base invisible de la vida diaria.

Cuando la innovación se convierte en « infraestructura »

TM Roh recordó que las tecnologías transformadoras a menudo siguen el mismo ciclo: comienzan como innovaciones costosas y experimentales, acompañadas de un fuerte impacto mediático. Con el tiempo, aquellas que realmente cambian la sociedad se vuelven más simples, accesibles y de uso más amplio. Mencionó la ley de Amara: a menudo sobreestimamos el impacto a corto plazo de una innovación, pero subestimamos su influencia a largo plazo.

En el caso de la IA, la conciencia ya es masiva: según él, el 86 % de los usuarios móviles interactúan con ella de alguna manera.

Sin embargo, el desafío ya no es la adopción « por curiosidad »: se trata de confianza y, sobre todo, de utilidad concreta.

La IA debe comprender, ayudar y tranquilizar

Para TM Roh, el valor de la IA no radica en la novedad, sino en su capacidad para comprender el contexto y la intención del usuario, de manera constante y fiable. Esto impone exigencias estrictas sobre la infraestructura y sobre la forma en que se diseña la IA.

Detalló varios ámbitos en los que la IA debe sobresalir:

  • Comprensión del lenguaje: la IA debe manejar dialectos, acentos, expresiones cotidianas y contextos reales. Un error de comprensión puede tener consecuencias tangibles, especialmente en la traducción.
  • Accesibilidad: subtítulos en tiempo real, descripciones de imágenes, resúmenes simplificados… Estas funciones no son « opciones », sino una base para garantizar una comprensión estable e inclusiva.
  • Confianza y seguridad: la IA penetra en áreas íntimas — mensajes, fotos, finanzas, salud. Sin una sensación de control, la adopción seguirá siendo frágil. La seguridad y el control de datos deben ser innegociables.
  • Universalidad y simplicidad: para ser realmente adoptada, la IA debe ser coherente a través de idiomas, culturas y dispositivos. « La mejor IA suele permanecer en segundo plano », enfatizó, subrayando la intuición.
  • Rendimiento fiable: rapidez, reactividad y privacidad « por defecto ». La transparencia y la elección del usuario sobre los datos se vuelven condiciones esenciales de confianza.

Hacia una IA más « agentiva »

TM Roh también mencionó la llegada de una IA más agentiva: no solo una IA que responde, sino una IA que ejecuta y lleva a cabo tareas hasta su finalización.

El objetivo declarado es reducir la fricción en la vida cotidiana: gestionar acciones rutinarias, organizar información importante y simplificar flujos de trabajo, sin requerir supervisión constante.

Una promesa: la IA como infraestructura invisible

Para el futuro, estima que el éxito de la IA no se medirá ni en benchmarks ni en comparativas técnicas. La verdadera prueba será en instantáneas de la vida cotidiana: esos momentos en los que la tecnología ayuda, discretamente, a orientarse, comprender y actuar con más facilidad.

Su ambición: convertir la IA en una « infraestructura invisible » — fiable, accesible y digna de confianza — al servicio de la sociedad, sin que nunca demande la atención del usuario.

Para Samsung, la trayectoria es clara: desarrollar una IA práctica, inclusiva y universalmente beneficiosa, para que más personas puedan interactuar con la tecnología, comprender la información y pasar a la acción, de forma sencilla.


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