Galaxy S26 : por qué Samsung eligió el Qi 2.2.1 sin los imanes del Qi2

Galaxy S26 : Por qué Samsung eligió el Qi 2.2.1 sin los imanes del Qi2

El Galaxy S26 se acerca y, con él, una promesa que se ha vuelto central en la gama alta: una carga inalámbrica más rápida, más estable y más «amigable con MagSafe». Sin embargo, la última pieza del rompecabezas, descubierta en la base de datos del Wireless Power Consortium (WPC), cuenta una historia más matizada—típicamente Samsung.

Según 9to5Google, tres referencias asociadas a la serie Galaxy S26 — Galaxy S26 (SM-K772), S26+ (SM-K777) y S26 Ultra (SM-K778) — ahora figuran en la base WPC con soporte para el estándar Qi 2.2.1.

Este detalle no es menor: Qi 2.2.x marca la etapa donde el ecosistema Qi evoluciona hacia perfiles capaces de superar los 15 W «clásicos», con una trayectoria que busca alcanzar el nivel de 25 W en ciertos dispositivos y cargadores compatibles.

La limitación que cambia todo: sin soporte magnético integrado (sin “verdadero” Qi2 magnético)

Donde muchos esperaban un cambio radical hacia una experiencia estilo MagSafe, las listas apuntan a una elección muy específica: Samsung se apoyaría en el Base Power Profile (BPP), y no en el Magnetic Power Profile (MPP). Traducción: sin imanes integrados en el teléfono.

La consecuencia directa: un cargador Qi2 magnético, una batería «snap-on» o una cartera magnética no se fijarán en la parte posterior del Galaxy S26 «desnudo». Para obtener la alineación perfecta (y la fijación), se necesitará una funda magnética. Es un compromiso que recuerda la estrategia «Qi2 Ready» ya mencionada en generaciones anteriores: compatibilidad, sí — integración, no.

En términos de rendimiento, varias fuentes mencionan un incremento en la potencia: hasta 20 W en el Galaxy S26 y S26+, y hasta 25 W en el Galaxy S26 Ultra. En este punto, la certificación confirma principalmente la base Qi 2.2.1—aún se deben considerar los números específicos como información «esperada» y dependiente del cargador (y posiblemente de una funda magnética para la alineación óptima).

En la misma línea, Samsung también estaría preparando un nuevo pallet de carga compatible con Qi 2.2/2.2.x para acompañar a la gama. La idea: acelerar la carga inalámbrica sin imponer imanes a todos… mientras se venden los accesorios adecuados a los clientes adecuados.

Lectura estratégica: Samsung quiere velocidad, no restricciones (y protege sus líneas «Ultra»)

¿Por qué esta cautela respecto a los imanes? Coexisten varias interpretaciones. Primero, la evidente razón comercial: hacer que los imanes sean opcionales permite mantener la delgadez del diseño, evitar ciertos compromisos internos… y sobre todo, desviar la experiencia magnética hacia las fundas oficiales (por lo tanto, hacia el margen de accesorios).

Además, un argumento técnico se repite con frecuencia: las posibles interferencias con ciertos usos y componentes (a menudo mencionados alrededor del stylus y los modelos Ultra). Aunque todo esto aún debe confirmarse oficialmente, se entiende la lógica: Samsung prefiere una compatibilidad Qi2 «funcional» en lugar de una integración que imponga compromisos sobre el resto del dispositivo.

Al final, el mensaje es claro: la serie Galaxy S26 podría ofrecer una carga inalámbrica más rápida y más estandarizada, pero sin adoptar plenamente la experiencia magnética por defecto. Un enfoque pragmático… que deja a Google (y a Apple) el lujo de la integración total y del ecosistema «snap» inmediato.


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