Pixel 11: Google prepara una revolución interna… con algunas concesiones
A pesar de que su diseño parecía seguir una línea continua, la próxima generación de Pixel podría ocultar una transformación más profunda. Las últimas filtraciones sobre los Google Pixel 11, Pixel 11 Pro y Pixel 11 Pro Fold sugieren una ambiciosa reestructuración técnica, aunque también decisiones más controvertidas.
Nuevos sensores de cámara para revitalizar la imagen Pixel
Google podría finalmente renovar su enfoque de hardware en el ámbito fotográfico. Según el filtrador Mystic Leaks, se están preparando varios nuevos sensores.
El modelo estándar y el Fold incluirían un sensor inédito de 50 megapíxeles (código «chemosh»), mientras que las versiones Pro contarían con dos nuevos módulos llamados «bastet» (principal) y «barghest» (teleobjetivo).
Una evolución notable para una gama que históricamente se ha basado más en el procesamiento de software que en el renovación de hardware.
Tensor G6: un cambio estratégico para Google
El núcleo de esta generación sería el nuevo Tensor G6. Y aquí Google cambia de filosofía. Fabricado por TSMC en 2 nm — alejándose de las fundiciones de Samsung — este SoC adoptaría una arquitectura inusual de 7 núcleos (1+4+2). Una configuración diseñada para optimizar la eficiencia energética y las cargas de IA, en lugar de la potencia bruta.
El chipset estaría acompañado de varios componentes clave:
- Un nuevo TPU «Santafe» dedicado a la IA integrada
- Un ISP «Metis» para la fotografía
- Un módem MediaTek M90
- Un chip de seguridad Titan M3
Google está afinando su ecosistema interno, con una ambición clara: recuperar el control sobre la experiencia del usuario a través de la inteligencia artificial.
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Pixel Glow y abandonos: decisiones que dividen
Sin embargo, no todo está a la altura de las expectativas. Google podría abandonar el sensor de temperatura introducido recientemente, a favor de un nuevo sistema bautizado Pixel Glow — una iluminación LED integrada en la barra de la cámara, inspirada en los smartphones Nothing.
Una idea estética y contextual, pero que reemplaza una función concreta por un elemento más experimental.
Otro punto crítico: el Pixel 11 Pro Fold podría reducir su RAM a 12 GB en algunas versiones, en comparación con los 16 GB anteriores. Un compromiso que busca contener los precios, pero que podría decepcionar en un segmento premium.
Finalmente, el proyecto de reconocimiento facial avanzado («Project Toscana») no estaría listo a tiempo — un retraso que deja a Apple y su Face ID aún por delante en este terreno.
Una generación clave para Google
Sobre el papel, los Pixel 11 no revolucionan su diseño, ni siquiera algunos aspectos técnicos como la batería. Pero en profundidad, Google reestructura su arquitectura: nuevos sensores, nuevo chip, nuevo enfoque de IA.
Frente a los futuros iPhones y a una competencia de Android cada vez más agresiva, esta estrategia podría resultar fructífera… siempre que los compromisos — especialmente en RAM o ciertas funciones abandonadas — no empañen el mensaje.
El Pixel entra en una nueva fase: menos demostrativa, pero más estructurada. Y posiblemente, aquí se juegue su futuro.



