OpenAI supera los 10 millones de usuarios semanales para sus agentes de IA ChatGPT Work y Codex
La inteligencia artificial está entrando en una nueva fase. Después de haber popularizado los asistentes conversacionales, OpenAI ahora busca establecer una generación de agentes capaces no solo de responder preguntas, sino de ejecutar tareas complejas de manera autónoma.
Esta estrategia ya parece dar resultados: la empresa afirma que sus productos de IA «agente» ahora cuentan con más de 10 millones de usuarios activos cada semana. Una cifra impresionante que merece ser contextualizada.
Un hito alcanzado gracias a ChatGPT Work y Codex
Según informes de Bloomberg, este umbral de 10 millones de usuarios semanales abarca los dos productos principales de agentes IA de OpenAI:
- Codex, su asistente especializado en desarrollo de software;
- ChatGPT Work, lanzado a principios de julio para automatizar tareas laborales complejas.
Contrario a ChatGPT clásico, ChatGPT Work está diseñado para llevar un proyecto hasta su finalización. El sistema puede descomponer una solicitud en varias etapas, generar documentos y presentaciones, crear hojas de cálculo, desarrollar pequeñas aplicaciones web y continuar trabajando durante varias horas sin intervención constante del usuario.

El agente también puede interactuar con diferentes servicios profesionales, incluyendo Slack y Google Drive, programar tareas recurrentes y utilizar la función Computer Use para ejecutar ciertas operaciones directamente en un ordenador.
Un crecimiento especialmente rápido
La progresión de las herramientas de agentes de OpenAI parece ser particularmente acelerada. Según datos proporcionados por la empresa, Codex había alcanzado el umbral de 5 millones de usuarios semanales a finales de mayo, aproximadamente 6 millones a principios de julio y casi 8 millones unos días después.
OpenAI también indica que más de un millón de usuarios ahora están utilizando Codex en campos distintos al desarrollo de software.
La empresa afirma además que el uso de sus agentes de IA se multiplicó por 2.5 en la semana posterior al lanzamiento de GPT-5.6, el modelo que alimenta a ChatGPT Work.
Cifras a interpretar con precaución
Sin embargo, estas estadísticas no significan que OpenAI cuente con 10 millones de clientes de pago. La cifra comunicada corresponde al número total de usuarios activos semanales de ChatGPT Work y Codex juntos.
No proporciona información sobre el número de suscripciones profesionales, los ingresos generados, ni el número real de agentes ejecutados. Además, estos datos provienen directamente de OpenAI y no se basan en una auditoría independiente.
La empresa ya ha sido criticada en el pasado por algunas estimaciones internas relativas a la adopción de sus productos.
Las empresas se convierten en la prioridad
Con ChatGPT Work, OpenAI busca claramente ampliar su ámbito de acción. No se trata solo de asistir a los usuarios en sus investigaciones o redacciones, sino de convertirse en una auténtica herramienta de trabajo para los equipos: financieros, comerciales y operativos.
Durante el lanzamiento, OpenAI mencionó a Zapier, RingCentral, Virgin Atlantic y NVIDIA como algunos de los primeros clientes que utilizan estos agentes para automatizar tareas como la preparación de informes financieros, la consolidación de datos o la creación de presentaciones.
La empresa también afirma que casi todos sus propios empleados utilizan ahora a diario sus herramientas de agentes.
Una batalla que se intensifica
No obstante, OpenAI ya no está solo en este mercado. Google está desarrollando por su parte Gemini Spark, un asistente capaz de actuar directamente dentro de Gmail y otros servicios profesionales. Anthropic también está acelerando el desarrollo de sus propios agentes dedicados al desarrollo de software y a usos empresariales.
Todos persiguen el mismo objetivo: convencer a las empresas de que una inteligencia artificial puede no solo ofrecer respuestas, sino llevar a cabo una tarea completa hasta su finalización.
Esta evolución abre un nuevo capítulo en la competencia entre los grandes actores de la IA, donde la capacidad para automatizar procesos empresariales se convierte en un argumento estratégico tan importante como el rendimiento de los propios modelos.
El desafío va más allá del simple número de usuarios
El umbral de 10 millones de usuarios semanales refleja el creciente interés por los agentes de inteligencia artificial, pero aún no constituye una evidencia de éxito comercial sostenible. La verdadera pregunta es la retención de las empresas y la capacidad de OpenAI para transformar esta rápida adopción en ingresos recurrentes.
A medida que se acerca una posible salida a bolsa, mencionada regularmente por varios medios, el grupo deberá demostrar que estas nuevas herramientas se integran en los usos diarios de las organizaciones y que crean un valor suficientemente fuerte para justificar su coste.
Mientras tanto, este anuncio confirma una tendencia general: la próxima generación de inteligencia artificial no será evaluada únicamente por su capacidad para dialogar, sino por su habilidad para realizar concretamente el trabajo que los usuarios le encomiendan.




