Carl Pei (Nothing) advierte: los precios de los smartphones van a aumentar un 30% en 2026

Carl Pei (Nothing) advierte: Los precios de los smartphones van a aumentar un 30% en 2026

Durante quince años, la industria móvil ha funcionado bajo una certeza: cada nueva generación de componentes sería más económica. Sin embargo, a inicios de 2026, esa regla está comenzando a romperse. Carl Pei, CEO de Nothing, lo ha afirmado claramente: el aumento de precios en los smartphones ya no es una amenaza teórica, sino una realidad industrial impulsada por la memoria.

El hecho: la memoria ya no es un «componente», es el cuello de botella

El diagnóstico de Pei es claro: la RAM y el almacenamiento no son solo «componentes». Son recursos estratégicos que también demandan en gran escala los centros de datos de IA. Como resultado, los smartphones están en competencia directa con la infraestructura que respalda la IA moderna.

Cuando los hiperescaladores compran, no lo hacen por semanas; aseguran capacidades por adelantado, reservan volúmenes y cierran contratos. En el mercado, TrendForce señala aumentos significativos en los precios contractuales de DRAM y NAND a partir del primer trimestre de 2026, debido a la prioridad otorgada a las aplicaciones de servidores.

O cuesta más, o se «reduce»

Pei menciona una cifra impactante: módulos de memoria que costaban menos de 20 dólares hace un año podrían superar los 100 dólares en modelos de gama alta para finales de 2026.

Aunque la magnitud exacta variará según las gamas y los proveedores, la ecuación es clara para los fabricantes:

  • Aumentar los precios (a menudo de manera visible, especialmente en el segmento premium).
  • Reducir ciertas configuraciones (menos RAM/almacenamiento en versiones básicas).
  • Racionalizar la gama (menos opciones = mejor rendimiento industrial, menos problemas logísticos).

Este tipo de «presión» ya se puede observar en el mercado de PCs, donde IDC ha indicado que los fabricantes han agotado stocks a finales de 2025 para anticiparse a las tensiones en la memoria y los aumentos de precios en 2026, advirtiendo de un año «volátil».

La crisis de la memoria cambia el diseño del producto (y la narrativa de marketing, incluso para Nothing)

Lo que se está jugando en 2026 es un cambio cultural: estamos saliendo de un mercado donde la especificación técnica era la estrella y entrando a un mercado donde la arquitectura del producto re vuelve un arte de compromisos.

Las marcas que se sostenían en «más especificaciones por menos dinero» sufrirán, ya que la memoria es precisamente el costo que se ha disparado. El segmento de gama media podría verse más afectado: allí, cada euro cuenta, y la tentación de «recortar» (RAM, almacenamiento, opciones) es mayor. Las grandes empresas que aseguran el abastecimiento (o que tienen más peso en la negociación) tendrán una ventaja mecánica.

Y esta tensión no es algo pasajero: desde el lado de los proveedores, Micron estima que las inversiones significativas no proporcionarán un «alivio» importante antes de 2028, lo que sugiere un ciclo largo, no un accidente.

Comprar de otra manera y juzgar de forma diferente

Para los compradores, la consecuencia más interesante no es solo que «va a costar más». Es que el valor de un smartphone podría jugarse en otros aspectos:

  • La experiencia (fluidez, estabilidad, calidad de foto, autonomía real) pasará a ser más importante que especificaciones como «16 GB + 1 TB».
  • Los fabricantes deberán justificar mejor sus precios: materiales, durabilidad, soporte de software, servicios, IA local y seguridad.
  • Y, paradójicamente, 2026 podría ser el año en que veamos un regreso a una forma de sobriedad: menos variantes, menos competencia, más coherencia en el producto.

Carl Pei habla de un fin de la «carrera por las especificaciones» y un regreso a un diseño más intencionado. En teoría, esto es una hermosa promesa. En la práctica, será también —y sobre todo— una limitación industrial disfrazada de filosofía.


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