Galaxy S27: Samsung abandonaría la apertura variable, mientras que el iPhone 18 Pro se dotará de ella

Galaxy S27: Samsung abandonaría la apertura variable, mientras que el iPhone 18 Pro la incluirá

Samsung finalmente ha decidido no revivir una de las características fotográficas más originales de sus antiguos Galaxy S. Mientras que Apple debería introducir una apertura variable en los iPhone 18 Pro, el fabricante coreano ha considerado que la tecnología es demasiado costosa, volumétrica y no lo suficientemente decisiva para la futura gama Galaxy S27.

Samsung cierra la puerta a la apertura variable

La posible reintroducción de la apertura variable en Samsung ha sido efímera… incluso antes de llegar al mercado. Según el medio surcoreano ETNews, Samsung Electronics ha decidido no integrar esta tecnología en sus futuros smartphones Galaxy. Esto afectará directamente a la gama Galaxy S27, que se espera para el primer semestre de 2027 y que, por lo tanto, mantendrá una arquitectura fotográfica más convencional.

Aunque se había trabajado en esta tecnología con varios proveedores especializados en módulos fotográficos, incluidos Samsung Electro-Mechanics y MCNEX, estos desarrollos se interpretaron como preparativos para una posible reintroducción de la apertura variable en los futuros modelos de alta gama de la marca.

Sin embargo, Samsung finalmente ha decidido que no vale la pena seguir adelante.

La integración de un mecanismo que permita modificar físicamente la apertura del objetivo aumentaría los costos de producción y haría que el módulo fotográfico fuera más grueso. Además, Samsung considera que los beneficios reales de esta tecnología son bastante limitados en el contexto de un smartphone.

Esta decisión se produce en un momento particularmente interesante, ya que Apple, por su parte, se prepara para adoptar precisamente esta tecnología en los iPhone 18 Pro.

El Galaxy S9 ya variaba físicamente su apertura en 2018

Para Samsung, la apertura variable no es una innovación experimental. En 2018, el Galaxy S9 introdujo una función llamada Apertura Dual. Su cámara principal podía alternar físicamente entre dos aperturas: f/1.5 y f/2.4. Este principio recreaba, a pequeña escala, el funcionamiento del diafragma de una cámara tradicional. En condiciones de poca luz, la apertura f/1.5 permitía la entrada de más luz. Cuando la escena se volvía muy brillante, el smartphone podía cambiar a f/2.4 para limitar la cantidad de luz que llegaba al sensor. Samsung mantuvo este enfoque en la generación Galaxy S10 antes de abandonarlo a partir de 2020.

Desde entonces, el fabricante se ha enfocado más en los avances en sensores, el procesamiento de imágenes múltiples y la fotografía computacional para gestionar las variaciones de luz.

La posible reintroducción de esta mecánica en los Galaxy S27 habría representado un sorprendente viaje al pasado, pero con sensores modernos y algoritmos mucho más potentes.

¿Por qué una apertura variable puede seguir teniendo sentido?

En una cámara tradicional, la apertura es uno de los parámetros fundamentales de la fotografía. Una gran apertura permite captar más luz y puede reducir la profundidad de campo, mientras que una apertura más pequeña facilita la gestión de escenas muy luminosas y aumenta la zona que aparece nítida.

Sin embargo, en un smartphone, su utilidad es más compleja. Las dimensiones reducidas de los sensores, las distancias focales extremadamente cortas y el aumento del procesamiento por software limitan gran parte de los beneficios que se encuentran en una cámara de objetivos intercambiables.

Precisamente, este es uno de los argumentos que llevó a Samsung a abandonar su proyecto. Según ETNews, la empresa consideró que la mejora práctica no justificaba suficientemente el costo adicional y el aumento del grosor del módulo. La cuestión pasa a ser menos tecnológica que industrial: ¿Cuánto cuesta una función y cuánto mejora realmente la experiencia fotográfica?

Los precios de la memoria también habrían influido en la decisión

Otro factor que habría jugado en contra de esta tecnología es el aumento del precio de los componentes de memoria. Una fuente de la industria citada por ETNews explica que el reciente aumento del precio de los chips de memoria ejerce presión sobre otros componentes de un smartphone. En este contexto, cada evolución de hardware debe justificar aún más su costo.

Para Samsung, añadir un mecanismo físico complejo al módulo fotográfico habría significado incrementar aún más el costo del hardware de un futuro Galaxy S27, mientras la empresa debe equilibrar entre la cámara, la memoria, la pantalla, el procesador, la batería y las funciones de inteligencia artificial.

Esta lógica ilustra una realidad cada vez más evidente en el segmento premium: los smartphones modernos no carecen de tecnologías para integrar. Los fabricantes deben decidir qué innovaciones realmente merecen ocupar unos milímetros y unos dólares adicionales en la lista de componentes.

Mientras tanto, Apple podría adoptar exactamente esta tecnología

El momento es aún más notable, ya que Apple está a punto de seguir el camino opuesto. Varias informaciones concordantes hablan de una apertura variable para la cámara principal de los iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max, que se esperan dentro de algunas semanas. Esta tecnología podría permitir a Apple ajustar físicamente la apertura en función de la escena, pero también ofrecer un mayor control sobre la profundidad de campo y el resultado fotográfico.

Sin embargo, hasta este momento, Apple no ha hecho nada oficial. Las características del iPhone 18 Pro deben considerarse, por tanto, como información proveniente de filtraciones y reportes industriales.

ETNews asegura además que la posibilidad de que Apple adopte una apertura variable habría contribuido a que Samsung reconsiderara esta tecnología. Aunque, al final, el grupo coreano decidió no continuar con su integración a pesar de esta presión competitiva.

La situación posee una ironía particular. Samsung podría abandonar en 2027 una tecnología que ya comercializaba en 2018, justo cuando Apple se dispone a presentarla por primera vez en un iPhone.

¿Apple tendría realmente una ventaja fotográfica?

No necesariamente. Una apertura variable es una evolución de hardware interesante, pero no garantiza por sí sola una mejor calidad de imagen. El resultado final también depende del tamaño del sensor, la óptica, la estabilización, la potencia del procesador de imagen y, sobre todo hoy en día, del procesamiento computacional.

Samsung parece estar haciendo la apuesta de que el software puede compensar parte de lo que permitiría un mecanismo de apertura física.

Apple podría adoptar una filosofía diferente: utilizar la mecánica no como sustituto de la fotografía computacional, sino como complemento. Las especulaciones mencionan varias evoluciones fotográficas para los iPhone 18 Pro, incluida la apertura variable de la cámara principal y una apertura más luminosa para el teleobjetivo.

Si se confirman estas informaciones, Apple podría encontrar un argumento diferenciador para los usuarios más interesados en la fotografía. Pero Samsung parece haber hecho un cálculo distinto: una innovación es relevante solo si su beneficio perceptible justifica su costo, volumen y complejidad industrial.

Una batalla fotográfica que ya no se juega solo en número de megapíxeles

Esta decisión potencial cuenta una gran historia sobre la evolución del mercado de los smartphones premium. Durante años, los fabricantes se han enfrentado en el número de sensores, los megapíxeles y los niveles de zoom. Ahora, las diferencias se encuentran en decisiones mucho más sutiles entre óptica, mecánica, sensores e inteligencia computacional.

Samsung ya ha demostrado que sabe fabricar un smartphone con apertura variable. Así que la pregunta no es si puede hacerlo, sino si aún considera necesario hacerlo.

Si Apple adopta efectivamente esta tecnología en el iPhone 18 Pro mientras que Samsung la descarta para el Galaxy S27, ambos rivales ilustrarán dos filosofías opuestas: Cupertino reintroduciendo más mecánica en su cámara, mientras Samsung prefiere concentrar sus recursos en otros aspectos del hardware y software.

Nueve años después del Galaxy S9, la apertura variable podría volver al primer plano de la fotografía móvil, pero esta vez, Apple podría convertirse en su principal embajador.


Scroll al inicio