Gemini Pro enfrenta retrasos: Google lucha para alcanzar a OpenAI y Anthropic en IA dedicada al código
Google se encuentra en una fase crítica en la carrera por la inteligencia artificial. Mientras la industria acelera el desarrollo de modelos capaces de programar, la próxima versión de Gemini Pro se enfrenta a varios meses de retraso. Según un informe de Bloomberg, las capacidades del modelo aún no alcanzan los objetivos establecidos internamente, especialmente en lo referente a la generación de código, un sector que se ha vuelto clave frente a OpenAI y Anthropic.
Esta situación se produce en un momento donde la competencia entre los principales laboratorios de IA se intensifica, y los desarrolladores eligen cada vez más sus plataformas en función de sus habilidades de programación.
Un lanzamiento esperado… que nunca llegó
Google debía, según las expectativas del mercado, presentar la nueva generación de Gemini Pro durante su conferencia Google I/O en mayo. Sin embargo, ese lanzamiento nunca ocurrió. De acuerdo con Bloomberg, citando a varios empleados actuales y anteriores, los equipos de Google no lograron alcanzar las prestaciones deseadas, sobre todo en tareas relacionadas con el desarrollo de software.
Se intentó mejorar a finales de junio con una actualización en los datos de entrenamiento del modelo para potenciar sus habilidades de programación. Sin embargo, según las fuentes del medio estadounidense, los resultados fueron insuficientes.
Mientras tanto, OpenAI y Meta presentaron nuevos modelos aún más eficientes en este ámbito, lo que aumenta la presión sobre Google.
Ante estas revelaciones, las acciones de Alphabet cayeron más de 3% en la bolsa.
El desarrollo de IA en Google sufre de una organización fragmentada
Más allá de las capacidades del modelo, el informe también destaca dificultades organizativas. Diversas divisiones estarían trabajando simultáneamente en herramientas de programación asistida por IA: Google DeepMind, Google Cloud, equipos de Android y varias divisiones dedicadas a productos de consumo.
Esta multiplicidad de proyectos crearía competencia interna por los recursos, ralentizando los desarrollos en lugar de acelerarlos.
Según ex-empleados entrevistados por Bloomberg, Sergey Brin, cofundador de Google, estaría presionando a los equipos para que aceleren sus trabajos en IA generativa dedicada al desarrollo de software.
No obstante, esta intención se enfrenta a discrepancias internas, donde algunos ingenieros consideran que las partes más críticas del código deben ser elaboradas por humanos para garantizar la calidad esperada en Google.
Google intenta recuperar el control
Frente a esta fragmentación, Google habría emprendido una importante reorganización. El director de arquitectura de IA de la compañía, Koray Kavukcuoglu, se encargaría de unificar las diversas herramientas de desarrollo asistidas por inteligencia artificial.
Además, DeepMind ha formado un nuevo equipo especializado bajo la dirección del investigador Sebastian Borgeaud, con la misión específica de mejorar las capacidades de Gemini en programación.
Google también afirma haber consolidado la mayoría de sus herramientas internas en torno a la plataforma Antigravity, que centraliza la memoria, los datos y los mecanismos de seguridad utilizados por sus aplicaciones de IA. Durante el Google Cloud Next, la compañía indicó que el 75% del código producido en Google se genera ahora con la ayuda de la inteligencia artificial.
Los desarrolladores ya miran hacia otras opciones
Estos retrasos comienzan a tener consecuencias tangibles. Según varios testimonios recopilados por Bloomberg, algunos clientes están prefiriendo soluciones alternativas. En Figma, Gemini Flash se considera lo suficientemente rápido y equilibrado para soportar ciertas funcionalidades de asistencia.
Por el contrario, Platzi, una importantísima plataforma educativa en América Latina, ha indicado que está migrando gradualmente hacia Claude de Anthropic, argumentando que Gemini Flash es más lento, más costoso y menos eficiente que los modelos rivales.
Internamente, varios investigadores también habrían abandonado Google para unirse a Anthropic u otros laboratorios especializados en IA.
Google juega ahora una partida decisiva
Durante mucho tiempo, Google parecía tener una ventaja natural en el campo de la inteligencia artificial gracias a sus trabajos pioneros en modelos Transformer. Hoy, el panorama ha cambiado radicalmente. OpenAI domina gran parte del mercado profesional con ChatGPT, Anthropic atrae a los desarrolladores con Claude, mientras que Meta avanza rápidamente con sus modelos de código abierto.
En este contexto, cada retraso de Gemini Pro reduce un poco más la brecha que históricamente separaba a Google de sus competidores… pero esta vez en el sentido equivocado.
La programación asistida por IA se ha convertido en uno de los principales campos de batalla de esta nueva generación de modelos. Para Google, el éxito de la próxima versión de Gemini Pro ya no es solo una mejora técnica: se vuelve un tema estratégico para preservar su posición entre los líderes globales de la inteligencia artificial.




