Microsoft quiere inspirarse en OpenClaw para crear agentes de IA 24/7 en Copilot
Microsoft está explorando una evolución significativa de su asistente Copilot: agentes capaces de actuar por sí solos, de manera continua. Inspirada por proyectos de código abierto como OpenClaw, esta visión podría transformar profundamente el uso de la IA en las empresas.
En Microsoft, el enfoque ya no se limita a la integración de la IA en herramientas de oficina. Con Microsoft 365 Copilot, la compañía busca dar un salto adelante: hacia un asistente capaz de trabajar en segundo plano, sin necesidad de constantes solicitudes.
De acuerdo con información de The Information, Microsoft está probando actualmente funcionalidades inspiradas en OpenClaw, una plataforma de código abierto que permite crear agentes autónomos que funcionan localmente.
El objetivo es claro: transformar Copilot en un verdadero «colaborador digital» que opere 24/7.
Copilot: agentes inteligentes… y especializados
Concretamente, esta nueva generación de Copilot podría monitorear continuamente herramientas como Outlook o el calendario profesional, para proponer automáticamente acciones a realizar: priorización de correos electrónicos, organización de reuniones o generación de tareas diarias.
Sin embargo, Microsoft no se detiene ahí. La empresa también está explorando la creación de agentes especializados por sector: marketing, ventas o contabilidad. Esta estrategia permitiría limitar los accesos de cada agente a un área específica. En otras palabras, una IA aislada, más controlable y potencialmente más segura.
La pregunta clave: seguridad vs. potencia
Si bien OpenClaw ganó rápidamente popularidad en 2026, su modelo —agentes autónomos que operan localmente— también planteó preocupaciones importantes en materia de seguridad.
Microsoft es consciente de esto. La empresa afirma que está trabajando en versiones «más seguras» de estas tecnologías, adaptadas a las exigencias de los entornos profesionales. Este es un desafío estratégico importante: permitir que una IA actúe por su cuenta implica otorgarle amplios permisos, pero sin comprometer la confidencialidad de los datos sensibles.
Este delicado equilibrio será determinante para su adopción en las empresas.
Una respuesta a una competencia cada vez más agresiva
Esta evolución ocurre en un contexto de competencia creciente en el mercado de IA profesional. Actores como Anthropic ya han entrado en el mercado con soluciones como Claude y sus capacidades para gestionar tareas complejas a largo plazo. Por lo tanto, Microsoft busca recuperar el liderazgo —y posiblemente reconquistar a algunos clientes que se han sentido atraídos por estas alternativas.
La conferencia Microsoft Build, programada para principios de junio, podría servir como vitrina para estas innovaciones. Un momento crucial para evaluar el nivel de madurez de esta visión.
Hacia una IA invisible pero omnipresente
Detrás de estas experimentaciones, se está perfilando una tendencia subyacente: la IA no solo responde, sino que actúa. Microsoft parece querer transformar Copilot en una capa invisible, pero omnipresente, capaz de anticipar necesidades en lugar de reaccionar a ellas.
Una evolución que redefine la relación entre humanos y software: menos interacciones directas, pero más delegación.
Permanece la incógnita de si las empresas estarán dispuestas a confiar en estos agentes autónomos —y hasta dónde estarán dispuestas a dejar que tomen las riendas.




