Samsung contempla expandir sus baterías de silicona y carbono a la gama Galaxy S
Después de los smartphones plegables, las baterías de silicona y carbono podrían pronto equipar los modelos Galaxy S. Samsung ha confirmado que está considerando la integración de esta tecnología en sus futuros smartphones tradicionales, mientras ofrece nuevas pistas sobre sus planes para smartphones con pantallas enrollables. Una evolución que podría finalmente permitir a la marca mejorar la autonomía de sus dispositivos sin sacrificar su delgadez.
Esta declaración se produce unos días después del lanzamiento de los nuevos Galaxy Z Fold 8 y Galaxy Z Flip 8, los primeros smartphones de Samsung en adoptar esta nueva generación de baterías.
Los Galaxy Z Fold 8 inauguran la tecnología de silicona y carbono
Con los Galaxy Z Fold 8, Galaxy Z Fold 8 Ultra y Galaxy Z Flip 8, Samsung da un paso importante en la evolución de sus baterías. Las celdas de silicona y carbono (Si-C) ofrecen una densidad energética superior a la de las baterías de iones de litio tradicionales. Esto permite integrar una mayor capacidad en un volumen reducido, una ventaja particularmente interesante para los smartphones plegables, donde cada milímetro cuenta.
Gracias a esta tecnología, los Galaxy Z Fold 8 cuentan con una batería más generosa que la de la generación anterior, mientras que el Galaxy Z Flip 8 mantiene una capacidad similar a la del Flip 7, pero con un chasis más delgado.
Esta primera adopción confirma la voluntad de Samsung de usar los plegables como escaparate tecnológico antes de un posible despliegue a mayor escala.
Los Galaxy S podrían ser los próximos en beneficiarse
En un intercambio con la prensa en Londres, Moon Sung-hoon, vicepresidente de hardware de la división Mobile Experience de Samsung, fue interrogado sobre la llegada de estas baterías a la futura gama Galaxy S, especialmente en relación al eventual Galaxy S27.
Su respuesta fue cautelosa.
Según el directivo, Samsung evaluará esta evolución producto por producto, en función del beneficio real que aporte a la experiencia del usuario. En otras palabras, la marca no planea adoptar necesariamente esta tecnología en todos sus smartphones de alta gama.
El Galaxy S27 Ultra podría finalmente superar los 5,000 mAh
No obstante, varios rumores sugieren que está en marcha el desarrollo de la batería del futuro Galaxy S27 Ultra. Si esta información se confirma, Samsung estaría buscando superar el umbral histórico de 5,000 mAh que ha equipado a la mayoría de sus modelos Ultra en las últimas generaciones. Algunas estimaciones sugieren que podría alcanzar una capacidad de hasta 5,500 mAh, gracias a las celdas de silicona y carbono.
Una evolución de este tipo ofrecería un aumento en la autonomía sin aumentar significativamente el grosor del dispositivo, una de las principales ventajas de esta tecnología.
Las restricciones regulatorias limitan aún las ambiciones de Samsung
Sin embargo, la adopción de baterías más grandes no depende únicamente de los avances tecnológicos. Samsung, al igual que Apple y Google, comercializa una gran parte de sus smartphones en Europa y Estados Unidos, donde las regulaciones relacionadas con el transporte de baterías de iones de litio son particularmente estrictas.
En estos mercados, una batería de celda única que supere los 20 Wh —es decir, aproximadamente 5,200 a 5,300 mAh según su tensión nominal— conlleva trámites de certificación y costos logísticos adicionales.
Una solución sería utilizar una arquitectura de doble celda, que permite mantenerse por debajo de este límite para cada elemento. Sin embargo, este diseño aumenta los costos de fabricación y ocupa más espacio a capacidad equivalente, un compromiso poco favorable para smartphones donde cada componente debe estar optimizado.
Es precisamente por esta razón que Samsung, Apple y Google se han mantenido, hasta ahora, cerca de este límite en sus modelos comercializados internacionalmente, a diferencia de varios fabricantes chinos que han optado por aceptar restricciones logísticas adicionales o priorizar baterías de doble celda.
Una evolución estratégica para mantenerse competitivo
La llegada de las baterías de silicona y carbono en los Galaxy Z muestra que Samsung está listo para modernizar una tecnología que ha permanecido relativamente estable en los últimos años. Frente a los fabricantes chinos, que ya ofrecen baterías más generosas en smartphones cada vez más delgados, el grupo surcoreano no puede conformarse con mejoras progresivas.
Queda por ver si esta innovación transitará rápidamente hacia los smartphones tradicionales. Si Samsung logra conciliar rendimiento, restricciones regulatorias y control de costos, los futuros Galaxy S podrían finalmente ofrecer una autonomía notablemente superior sin comprometer su diseño. Más que una simple evolución técnica, esta transición podría convertirse en uno de los principales argumentos diferenciadores de la próxima generación de buques insignia.




